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 Una Cosa de Locos 3

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bonifacio



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Fecha de inscripción : 29/09/2013

MensajeTema: Una Cosa de Locos 3   Miér Oct 09, 2013 12:35 am

Una cosa de locos ( 3)

Y que quieres, uno no es de fierro, ---la cara y otra cosa tenés como fierro vos me dijo Marcela riéndose, trae la comida le dijo a Cande, quien trajo una gran fuente con bifes y huevos que eran todo un espectáculo. Nos sentamos a la mesa y entre chistes y risas dimos buena cuenta de la comida, regándola, de esto me encargué yo, con bastante cerveza, sobre todo a las dos niñitas, esto las terminó de desinhibir, si es que aún tenían algún tipo de reparos en hablar y hasta en tocarnos. Cande vino y se sentó sobre mis piernas, diciéndole a Marce, ---¡huy Marce!, si vieras como tiene lo que te dije, ---si, me imagino, le dijo Marcela, --- si, dijo Ayelén, yo se que la tiene dura, ---¡qué sabes vos de eso pendeja, le dijo Candela, --- ja, ja, ja, se largó a reír Marcela, había resultado rápida la pendejita eh, ¿y cómo sabes eso vos?, --- porque recién cuando me senté en la falda de don Boni, yo la sentí en mi colita, --- cállate pendeja, le dijo Cande, que sabes vos de eso, --- si, yo sé porque también vi cuando vos se la besabas al tío Pepe y te la metías en la boca, --- ¡¡¡ay, no digas eso porque es mentira!!!, --- no, no es mentira, porque yo vi varias veces cuando se lo hacías y también vi como el tío Pepe te besaba tu “cosita”, --- cállate le repetía Cande escandalizada y asustada, a la vez que su rostro se encendía como una grana, --- si, y también vi que a vos te gustaba mucho, --- ¿y que más viste? Le preguntó Marce, --- vi una vez que el tío Pepe la hizo llorar a Cande cuando se le subió encima y le puso el pito en la “cosita” de Cande, --- ¿y porque lloraba?, siguió preguntando Marcela, --- ¡ay Marce, no le sigas preguntando a esta mocosa que no sabe lo que dice, --- sí que se, y lo que digo es cierto porque lo vi varias veces cuando lo hacían con el tío Pepe, --- bueno, bueno, está bien, te creemos lo que nos cuentas, ahora dime por que la hacía llorar el tío Pepe a Cande, insistió Marce, ---no sé, pero yo escuché que ella le decía que no siguiera porque le dolía, pero el tío no le hizo caso y yo veía que él seguía empujando y empujando, hasta que Cande le dijo que basta, -- ¿y que pasó entonces?, -- yo vi que el tío se movía hacia adelante y atrás y Cande lloraba y decía que le dolía, que se la sacara, -- ¿Qué le sacara qué?, --debe ser el pito, porque luego de un ratito, Cande dejó de llorar y el tío se quejó fuerte como si a él también le doliera y se levantó, y entonces vi que del pito le salía algo blanco, ¿y después que pasó?, --el tío con el pañuelo le limpió la "cosita" a Cande y que ella le decía "ay, viste que sos bruto, me has lastimado, mira, me sale sangre", --¿y que pasó luego?, --el tío le dijo que no era nada, que le salía sangre por que la había desvirgado, pero que ya se le iba a pasar, ahora dime la verdad, ¿te ha gustado lo que hemos hecho?, ---nnnnooo, por que me has hecho doler mucho, ---pero te gustó ¿verdad?, ---nnnnoo, ---entonces el tío le dijo que se fuera a lavar rápido y que él se iba por que los podían ver, --¿y entonces?, --Cande le preguntó que cuando le iba a comprar las zapatillas, y él le dijo que después, y se fue, --¿y vos que hiciste?, -- nada, yo me fui adentro a ver TV, --¿y no le contaste a nadie lo que viste?, --nooo, no conté nada, --¿y que otras cosas vistes?, -- también vi varias veces que cuando el tío le metía en la boca el pito a Cande, ella parecía que se lo chupaba hasta que mi tío se quejaba y la agarraba de la cabeza, y cuando Cande le soltaba el pito, se veía que él le había echado algo blanco en la boca y que Cande tragaba lo que él le había echado, --¿y que más viste?, --cuando el tío le besaba la "cosita" a Cande, ella se movía mucho y le decía "más tío, mas tío", hasta que después ella le decía "¡ay tío, ay tío, voy a acabar!, qué lindo", y le apretaba la cabeza con las piernas y ella pegaba saltos en la cama, después el tío se limpiaba la boca y le decía que se limpiara y él se iba, ¿y siempre hacían esto?, --yo los vi varias veces, --¿y a vos te gustaba espiarlos?, --y…., si, --¿Qué es lo que te gustaba tanto?, --a mí me gustaba verle el pito a mi tío, y ver como se lo metía en la boca a Cande, --¿y a vos te hubiera gustado estar en el lugar de Cande?, ¿te hubiera gustado que tu tío te hiciera a vos lo que le hacía a Cande?, -- no sé, que se yo, ----¿si tu tío te hubiera dicho que te metieras su pito en tu boca, lo hubieras hecho?, --y…, no sé, el tío nunca me lo pidió, --pero si te lo hubiera pedido, ¿lo hubieras echo?, --nnnno se, --¿y si Boni te pide que se lo hagas a él, se lo harías?, --nooooo, --¿Por qué?, -- nnnno se, me da vergüenza, y además él lo tiene muy grande, --- ¿¡y cuando se lo has visto vos?, --- recién, se le abrió el tohallón y se lo vi, --- ¡ah sí!, eso no lo sabíamos y a vos te parece que la tiene muy grande, ¿Por qué te parece que es muy grande el pito de Boni, --- porque es mucho más grande que el de mi tío, -- ahhh, ¿y si vieras que Cande lo hace, vos le contarías a alguien esto?, ---no, no, yo no le contaría a nadie, -- ¿te gustaría ver a Cande haciéndolo?, --¿haciendo qué?, --yyyy, metiéndose el pito de Boni en la boca, --sssssi, -- no Marce, no, ¿Cómo voy a hacer eso delante de mi hermanita?, --pero si ella ya te ha visto como se lo hacías a tu tío, además ella ya nos ha prometido que no le va a contar nada a nadie, ¿verdad Ayelén?, --- si Marce, yo no le voy a contar a nadie, --- entonces…, ¿vos quieres que Cande se meta el pito de Boni en la boca, ---siiii, me gustaría ver como lo hace porque es muy grande, ---dale Cande, metete el pito de don Boni en tu boca, le dijo Marce, pero Cande no quiso hacerlo delante de su hermanita, entonces esta le dijo, --- dale Cande, dale, quiero ver como lo haces, --- noooo, estás loca vos, como voy a hacer eso, --- pero si al tío Pepe se lo hacías, dale, hacelo con don Boni, ---dale Cande, insistió Marcela, dale con el gusto a tu hermanita que quiere ver como lo haces, en una de esas ella también después lo quiere hacer, ¿o no Ayelén?, ---noooo, nooooo, ---ahhh, que viva, quieres que yo lo haga pero vos no lo quieres hacer, ---pero es que yo nunca lo he hecho, no sé cómo hacerlo dijo Ayelén. A todo esto ustedes se imaginarán como estaba yo, tenía la pija totalmente endurecida, parecía que se me iba a reventar de la calentura y no aguantando más, me quité el tohallón quedando totalmente desnudo con mi pija enhiesta, apuntando amenazante hacia estas criaturas que hablaban sin empacho de chuparme la pija como si esto se tratara de lo más natural del mundo, sobre todo la más pequeña, que como ella decía nunca lo había hecho y yo quería ser el primero en meter en esa boquita virgen mi dura y caliente pija, si es que se podía claro está; cuando Cande la vio, se quedó como extática mirándola, igual que su hermanita, que abrió aún más grande sus ojitos y su boquita en franca y evidente demostración de sorpresa, pero no de miedo, al ver tamaño animalote expuesto en su total y magnífica dimensión. Salió pronto de su estado contemplativo Cande, y extendiendo sus manos la tomó entre ellas pero sin dejar de mirarla y admirarla, era increíble la lujuria que demostraba esa mirada y esa carita infantil, era algo por demás evidente que deseaba tener entre sus manos, quizás en su boca y seguro que dentro de su cuerpo ese ardiente y grueso cilindro de carne; comenzó a prodigarle caricias con sus dos manitos, y como si no pudiera resistir al llamado que parecía enviarle la gruesa serpiente que tenía entre sus manos, poco a poco fue acercando su boquita hasta que depósito sobre el muy desarrollado glande un beso, y luego otro, y otro, y otro, hasta que abriendo todo lo más que pudo su infantil y pequeña boca, trató de introducirse en su cavidad la dura verga, en el primer intento no lo logró, pero insistió y consiguió aprisionar entre sus labios mi pija, mi pija que ya estaba segregando abundante jugos seminales, con su lengua quitó los mismos y los tragó con evidente deleite, su lengua se movía, con dificultad, pero lo hacía, prodigándome dulces caricias en torno a mi pija, jugaba con sus labios, con su paladar, y apenas rozaba con sus dientecitos mi tronco, obviamente que solo la parte inmediatamente posterior al glande, ya que más no podía introducir en su boca, pero parecía que con lo que tenía en su interior le bastaba para su gozo y disfrute, ya que entrecerraba sus ojitos como sumida en un éxtasis lujurioso. Ambos estábamos entregados a este dulce y enajenante placer cuando intervino Marcela y le dijo, ---Cande, déjala un poquito a tu hermanita, porque ella me ha dicho que le gustaría probar a ver si puede, ¿verdad Ayelén?, ---sssssiii, si don Boni me deja, ---¿la dejas Boni a Ayelén?, preguntó Marce y dijo como para sí misma pero la escuchamos todos, "¡que no la va a dejar si está babeando de ganas que se la chupe la mocosita", ---¿la dejo a Ayelén Boni?, me preguntó Cande, sacando mi verga de su boca por un momento para poder hablar, ---¡¡¡Siiiii, por favor!!!. entonces en esa casa, en ese lugar, yo de pie y con mi pija totalmente parada, lentamente se fue acercando la niñita de tan solo 8 añitos sin quitarle ni por un momento la vista de encima y tomándola con sus dos manitos quedó por un momento como si la viera por primera vez, extasiada, y moviéndola hacia uno y otro lado, como estudiando para comprender que era lo que tenía entre sus manos, acercó su boca a la cabezota que furiosa la observaba y esperaba con su único ojo cual cíclope dispuesto a devorar a su víctima, al igual que su hermana comenzó depositando un beso sobre la misma, y saboreando el líquido seminal que manaba desde el interior de mis hinchados y repletos testículos dijo que era un poquito saladito, pero no mucho, y prosiguió lamiendo y degustando el jugo que dejaba escapar mi tremenda calentura; luego de unas cuantas lamidas, trató de meterse el glande en su boquita, pero el tamaño adquirido por la inmensa lujuria que había despertado en mi esa criaturita hizo que esta tentativa fuera negativa, no había de que admirarse que esta chiquilla no pudiera introducir en su boca mi verga, mejor dicho la cabeza de mi verga, ya que les he dicho que casualmente esa cabeza era algo desproporcionado con relación al resto del cilindro carneo, pero al ir llegando al tronco del mismo, este tamaño, al del glande me refiero, se equiparaba con el grosor del mismo, retiró su carita del monstruo que la esperaba con ansias y desesperación, lo miró, y nuevamente intentó introducirlo en su boquita, al ver que no entraba, abrió aún más grande su boquita y de a poco consiguió hacerlo entrar, aunque para lograrlo, su boca se había abierto al máximo, al menos eso parecía, igual que parecía que sus quijadas se iban a desencajar por el esfuerzo, pero se ve que la nenita realmente deseaba tener esa verga en su boca, ya que sentí que de a poco se aflojaba la presión de sus labios, y que su boca se distendía un poco más para darle lugar al animal que contenía en la misma, percibí que su lengüita trataba de moverse en torno a mi pija, y poco a poco lo lograba, todo esto no pasaba desapercibido para las otras dos féminas, todo lo contrario, estaban pendientes de todos y cada uno de los movimientos de nosotros, ella, una nenita de tan solo 8 añitos, y yo, un adulto de 50 años, enorme en su tamaño, tanto del cuerpo en si como así también la dimensión de su órgano sexual, teniendo en cuenta y comparando el pequeño, diminuto cuerpecito de esta criaturita, pero ella se dio maña para alojar un buen pedazo de ese órgano sexual en su boquita, de mover su lengüita en torno a él sin dejar de acariciarlo con sus pequeñas e infantiles manitos; pero lo grueso del elemento que tenía en su boquita le impedía respirar con libertad, por lo que sacó por un momento la pija de su boca, inhaló aire como si se estuviera ahogando y retomó a su tarea, para mí, dulce y enervante tarea, y para ella se ve que también lo era, por que no necesitó ningún tipo de aliciente para que continuara con esa tentativa de mamada, y digo tentativa porque en realidad por su falta de experiencia y por lo dificultoso que le resultaba por el grueso de la verga, solo se trataba de una caricia lingual y labial, y también de sentir el calor y suavidad del interior de esa infantil y hasta poco tiempo atrás, virgen boquita, pero a pesar de esa falta de experiencia, lo que hacía que el momento y la caricia se tornara más lujuriosa y que elevara mi libido a límites insospechados, hizo que mi instinto animal me impulsara a quitarle el "juguete" de su boquita, levantarla en brazos, llevarla al dormitorio, depositarla sobre la cama con sus piernitas bien abiertas, quitarle la ropita que aún conservaba y llevé mi cabeza, mejor dicho mi boca, mi lengua, hacia ese nidito inviolado, a esa rajita nunca tocada por ningún hombre, a esa conchita que ella separando totalmente sus piernitas me entregaba en un gesto de ofrenda inocente e infantil, y allí, suavemente, deposité varios y calientes besos, con mi lengua lubriqué bien esos labiecitos vaginales gorditos y prietos, y utilizando mi lengua, mis labios y mis dedos, comencé con una caricia lenta, suave, con mi lengua traté de separar esos labios, pero no me fue posible ya que estaban sumamente apretados, entonces utilicé mis dedos, los que fui deslizando en un gesto acariciante sobre esa línea virginal, agregué más saliva a ellos y con mucho cuidado comencé la tentativa de separar ese tajito para poder introducir en el mismo mi lengua, de a poco mis dedos iban logrando el propósito, sentí que la "puertita" se iba entreabriendo poco a poco, conseguí introducir la punta de mi dedo corazón, lo retiré y nuevamente lo introduje, esta vez hasta la primera falange, esto hizo que ella emitiera un leve quejido, no olvidemos que mi mano, mis dedos también estaba su tamaño en concordancia con mi envergadura física, nuevamente retiré mi dedo y el lugar fue ocupado por mi lengua, ¡¡¡AHHHHHH!!!, ¡¡¡QUE LOCURA!!!, ¡¡¡QUE SABOR!!!, ese olorcito a orina me enajenaba, ese gustito picantito de ese sexito pequeño, me hacía delirar, continué con mi caricia, ya que me hubiera sido imposible sustraerme a la misma debido al intensísimo placer que experimentaba, seguí deslizando mi lengua hacia adentro y afuera de esa argollita chiquitita y luego de un rato de estar entregado a tan desquiciante quehacer, sentí que las manitos de ella se posaban en mi cabeza y me pareció percibir un leve movimiento ondulatorio de su pelvis que hacía que mi boca se pegara más a esa conchita deliciosa. ¡ No lo podía creer! ¡La niñita estaba respondiendo a mi caricia!, eso me motivó y me calentó más, si esto era posible, y redoble el movimiento de mi lengua, mis dedos y mis labios, me dirigí hacia donde debía estar su clítoris, y..., allí estaba, oculto aún dentro de su capuchoncito, pero ya durito, enrojecido, con mis dedos suavemente lo liberé de su "prisión" e hizo su aparición por primera vez ante los ojos de un hombre, ¡¡¡ QUE BELLO QUE ERA !!!, me parecía mentira estar ante tan maravilloso espectáculo, ese botoncito erecto vibraba ante los tocamientos que le prodigaba con la punta de mi lengua, ahí sí que me di cuenta que la niña respondía a mis caricias, ahí sí que ella apretó mi cabeza sobre su vulvita, y entonces emitió varios gemidos y suspiros demostrando que ella también había descubierto parte del placer sexual, continué unos momentos más chupando esa conchita virgen hasta que no me pude resistir más a mi instinto animal, la calentura era demasiada, retiré mi cabeza de entre esos pequeños, delgados y bien separados muslitos, y tomando mi verga con la mano, me situé entre ellos para tratar de meterle la pija a esa nenita, me la quería culiar a lo que diera, ya no me importaba nada, solo quería meterle toda, pero toda mi pija en su cuerpito y bañarla en su interior con mi leche, con mi semen, coloqué la cabeza de mi pija sobre esa "puertita" entreabierta y empujando un poco traté de introducirme en su interior, obviamente que esto no lo pude conseguir, ella permanecía con sus piernitas bien separadas en muda ofrenda al dios del sexo, la diferencia de tamaños era ostensible, insistí y tampoco pude, le dije, "mi amor, con tus deditos separa los labiecitos de tu conchita lo más que pueda", ---¿me la va a meter don Boni?, preguntó ella, ---vamos a tratar, le respondí, --- ¿me va a doler mucho?, ---no, si haces lo que te digo solamente vas a sentir un tironcito, pero tienes que hacer todo lo que te digo, ¿siiii?, --- si don Boni, pero no me haga doler como le hizo mi tío a Cande. ¡Ay mi amor!, lo que me pides es casi un imposible, claro que un poquito te va a doler, pero es solo un segundo y luego se pasa y viene el placer, ese placer que has sentido recién cuando te chupaba tu conejito, si puedo meterte toda mi pija, lo vas a sentir de una manera más intensa y te va a gustar, ¡claro que te va a gustar!, solo tienes que colaborar lo más que puedas, ---¿y como colaboro don Boni?, ---haciendo todo lo que te digo yo, no tengas miedo, voy a ser muy cuidadoso, ---bueno, dijo la niñita y se dispuso a entregarse totalmente sin siquiera sospechar lo que iba a sentir. Ella con sus deditos trato de separar un poco los labios de su vaginita, pero debí intervenir yo para indicarle cómo hacerlo, ella lo hizo, y dejó ver el interior de ese agujerito, rosadito, mojado, tanto por mi saliva como así también por sus propios jugos interiores; yo vi que el huequito era muy pequeño para alojar mi verga, que iba a ser una tarea prácticamente imposible ya que la diferencia de tamaños era muy notoria, pero en mi cerebro estaba instalado el deseo de penetrar a esta criatura y no iba a cejar en ello, lo iba a intentar por todos los medios, ¡¡¡ TENIA QUE CULIARLA !!! ¡¡¡ SI O SI !!!; coloqué nuevamente mi pija a la entrada apenas entreabierta, empujé, y nada, empujé nuevamente, y esta vez la pija se resbaló hacia arriba, esto le hizo doler un poco porque me dijo "ay don Boni, me hizo doler", ---bueno mi amor, perdóname. Nuevamente situé mi verga en posición y traté de ingresar en esa rajita, pero no, no pude hacerlo y no quería empujar demasiado bruscamente para no hacerla sufrir demasiado, ya que cuando le entrara, entonces sí que iba a sufrir por un rato, pero por ahora no quería que se acobardara. Entonces intervino Marcela, quien tomando mi verga con su mano, la colocó en el sitio preciso y me dijo empuja ahora Boni, pero con cuidado, empujé nuevamente y logré ingresar una pequeña parte de la cabeza de mi pija, la niña se quejó, a dúo le preguntamos con Marce si le había dolido, ello nos dijo que un poquito, ---despacio Boni, me dijo Marce, --- sí, sí, lo haré muy despacio y con mucho cuidado. Redoblé mi esfuerzo y conseguí entrar casi todo el glande de mi pija, esto hizo que la nena profiriera un fuerte grito, ---¡¡¡AY, AY, NO, NO, BASTA !!!, no don Boni, no me la meta más que me arde mucho, ay, ay, me duele, sáquela, ay Marcela no dejes que me la meta más. ---No, no, quédate tranquila mi amor, le dije, quédate tranquila que no te la meto más, pero, ¿de verdad quieres que la saque?, ---sí, sí, sí, es muy grande y me hace doler mucho, ---quédate quietita un ratito, no te muevas y ya vas a ver que se te pasa el dolor, ---¡¡¡NO, NO, NO, SÁQUELA POR FAVOR !!!, ---sácasela Boni, me pidió Marce. Y entonces muy a mi pesar, lentamente me fui retirando, perdiendo de a poco el terreno que tanto me había costado conseguir, se escuchó un leve ¡plop!, cuando salió del todo la cabeza de mi pija y me enderecé arrodillado en la cama, aún entre las piernitas de esta chiquitina, a las que mantenía separadas y dejaba ver su colorado y sufrido conejito, del cual se pudo observar que aún mantenía su "boquita" entreabierta, enrojecida. Mi verga aún no había satisfecho sus necesidades y buscó rápidamente un lujar donde alojarse y descargar su furia, fue Cande la afortunada receptora de esta furia, cuando ella vio que la miraba fijamente se dio cuenta cual era la situación, y su instinto le dictó la orden de que se tendiera sobre la cama con sus piernitas separadas y recibiera la furiosa bestia que la amenazaba y se dirigía con presteza hacia ella; previamente la abracé contra mi cuerpo y uní mis labios a los suyos, introduje mi lengua en su boca y enredamos nuestras lengua en un beso furioso y caliente, nos besamos un poco más y ella misma con su manito buscó mi pija, apenas llegaba a la misma ya que por nuestras respectivas estaturas hacía que su manito alcanzara con dificultad mi verga, continuamos besándonos mientras ella no soltaba mi verga, todo lo contrario, cada vez le prodigaba caricias más acentuadas, y a mi esas dos caricias juntas, me enajenan, el que me besen y a la vez me acaricien la pija hace que delire. Luego de un rato de esto, coloqué la cabeza de mi pija en la entrada de su vaginita y empujé decididamente para penetrarla, pero no fue posible hacerlo, repetí el intento y nuevamente fracasé, entonces le indiqué que con sus deditos separara los labios de su conchita, y al hacerlo, lentamente, de a poco y con esfuerzo fui haciendo el ingreso a ese cuerpito infantil, ella profería leves gemiditos, se quejaba suavemente a la vez que me pedía que lo hiciera despacio por que le aún le ardía un poco el conejito, pero yo estaba más allá de todo razonamiento, y haciendo caso omiso a su pedido, proseguí empujando con fuerza, determinado a clavarle toda mi pija a esta niñita, decidido a enterrarle toda mi verga, hasta el tronco, toda, toda, toda, no dejarle nada afuera, quería sentir el hueso de mi pelvis chocar con el de la pelvis de ella, que nos doliera a ambos este choque; pero no me fue posible lograrlo, ya que de pronto algo, no sé qué, no me permitía llegar a donde yo quería, era algo suave, mullido, como si se tratara de otra boca pero cerrada, insistí, empujé..., pero no, no podía pasar, entonces caí en la cuenta de que Cande se estaba quejando de una manera que dejaba bien a las claras que estaba sufriendo, que mi accionar le estaba ocasionando un dolor bastante fuerte, sus manitos aferradas con fuerzas a mis brazos hacían que sus deditos se clavaran como garfios en mi piel, que sus uñitas laceraban mi piel y, esto lo vimos luego de todo este desenfreno, hacían que brotara un poco de sangre de la lastimadura, todo esto no lo notaba yo, ya que me encontraba totalmente entregado a mi demoledora tarea de perforar ese útero infantil, pero al tomar conciencia del sufrimiento de mi compañerita de juego, bajé un poco la intensidad de mi ataque, y como me era imposible llegar a su boquita para besarla sin sacarle la verga de su interior, opté por hablarle y halagarle su valiente y decidida actitud, por que decirle que era una hermosa niñita que había cautivado mi interés y mis sentimientos, que de ahora en más iba a ser, si ella quería, mi novia, mi mujercita, y que por eso la iba a colmar de regalos, toda esta retahilla de palabras y promesas, consiguieron que ella cesara en sus lamentos y me besara el pecho y parte de mi panza, que es donde estaba ubicada su cabecita, ---¡así mi amor, así!, pásame la lengüita también, ella hacía todo lo que yo le decía y le pedía, no me negaba nada, se entregaba por completo, no solo por mis palabras y mis promesas, si no también debido a la gran calentura que experimentaba esta criaturita, ---¡si Boni, sí, todo lo que quieras!. Entonces al ver que ella compartía mi estado de lujuria y deseos, comencé a moverme de a poco, muy lentamente, metía y sacaba un poquito de mi lanza de carne del interior de su útero, para luego, también con delicadeza y cuidado, la sepultaba hasta donde podía y me permitían esas sufridas carnecitas infantiles, calientes y mojadas, siempre al final del recorrido chocaba con ese obstáculo mullido y suave que no me permitía incrustarme hasta el fondo; de a poco ambos intensificamos el movimiento, yo me sostenía con ambas manos al costado del cuerpito de Cande para no aplastarla con el peso de mi cuerpo, prescindí de una de esas manos, y con ella acariciaba suavemente su pechito, pechito como se darán cuenta totalmente plano, salvo sus pezoncitos que se encontraban sobresalientes y endurecidos producto de las sensaciones experimentadas por esta niñita que se entregaba sin retaceos al placer del coito; cada vez sus gemidos eran más audibles y prolongados, cada vez sus palabras pidiendo más y más eran más repetidas, demostrando que en cada movimiento se intensificaban sus sensaciones, esto hizo que también yo sintiera más placer, porque el placer de los hombres, al menos me pasa a mí, es proporcional al placer que le haces sentir a tu ocasional compañera y a la forma como esta te lo demuestra, y esta niñita lo demostraba tal y cual lo sentía, sin guardarse nada, empujaba con su pelvis hacía el encuentro de mis empujones, gemía, pedía y decía que era una locura lo que sentía y que le parecía que se iba a desmayar, a morir en cualquier momento, la llamaba a Marcela, a su hermanita, clamaba por la presencia de dios y recordaba a su madre diciendo, "¡¡¡ay mamita, que es esto tan lindo!!!, ¡¡¡por dios, que placer!!! ¡¡¡Marce, Marce, me mueeero!!! ¡¡¡ay Ayelén, no sabes que hermoso es tener la pija de Boni adentro, toda, toda, ay que gusto!!!, y así, entre expresión y expresión, iba llegando a la cima de su placer y cuando alcanzó dicha cima, lo manifestó entre gemidos, grititos y movimientos desarticulados y violentos de su pequeño cuerpito, "¡¡¡AHHHH, AHHHHHH, BOOOOONI, DAAAAAME, DAAAAAME!!! ¡¡¡AY, ME MUERO, ME MUERO!!!, ¡¡¡AHHHHHH, AHHHHH!!!!, todo esto me llevó a mi a un estado de delirio total, escuchar estas palabras pronunciadas por la boca de una niñita de tan corta edad, y saber que lo hacía a impulsos de las sensaciones que yo le hacía experimentar, hizo que redoblara mis esfuerzos empujando de una manera más violenta aún, y al hacerlo, sentí que ese obstáculo interno que se oponía a mi ingreso total, cedía a mi ímpetu y permitía el paso triunfante de la cabeza de mi pija hacia las profundidades más íntimas de la niña, parecía que había ingresado a otro recinto, igualmente cálido y húmedo al resto de su sexo, ante esta brutal embestida y este tan violento como inusitado ingreso al fondo de su cuerpo, la niña profirió otro grito, no solamente ya de placer, si no también aparentemente de dolor, pero eso no disminuyó en nada su ímpetu lujurioso, ya que continúo con su entrega y sus gemidos y expresiones, logrando de este modo que yo ya totalmente fuera de control metiera y sacara mi miembro totalmente de su conchita y cada vez que ingresaba, sentía como que otros labios se abrían para permitirme el paso, así, de una manera desenfrenada y descontrolada, también llegué al límite de mi pasión, mi miembro se estremecía en toda su longitud, el glande se hinchaba a mas no poder, y se produjo la explosión de semen con una fuerza que a mí, me parecía de una magnitud y fuerza extrema, y no solamente a mí me produjo esa sensación, ya que la pequeña al sentir el choque del primer chorro de mi leche en el fondo de su vagina, lanzó un alarido de placer diciendo, "¡¡¡AY BONI, SIENTO TU LECHE EN MI CONCHITA!!!, ¡¡¡QUE CALIENTE QUE ESTÁ BONI!!!, ¡¡¡BONI, BONI, BONI, CUANTA LECHE ME ESTÁS ECHANDO!!!, ¡¡¡ME ESTÁS LLENANDO CON TU LECHE!!!, ¡¡¡AHHHHH, AHHHHHHH!!!, y claro, yo también era presa de una lujuria desbordante y en un último y aún más violento empujón, me incrusté dentro de esta criaturita, y mi verga continuó vomitando su leche, su ponzoña, caliente, espesa, abundante, es que todo lo vivido, lo escuchado, el deseo no satisfecho de culiarme a la nenita más pequeña a pesar de haber tenido mi pija a la entrada de su cuerpito, en la puerta de su conchita, hizo que la emisión de semen de ese momento fuera algo superior a lo esperado y parecía que no cesaba nunca, más aun escuchando el ronco y prolongado gemido de esta lujuriosa niña que expresaba de esa manera tan elocuente y desenfadada todas sus sensaciones. Cesó ella en sus movimientos, en sus gemidos; su cuerpito ahíto de placer se fue relajando y de repente quedó sumida en un sueño profundo y reparador; yo, al ver eso, no pude menos que sonreír, y con sumo cuidado le quité mi grueso tronco, que de a poco iba perdiendo su rigidez mientras perdía su dureza, me fijé en Cande que dormía plácidamente habiendo quedado totalmente agotada luego de los varios y enormes orgasmos que había experimentado, ¡ que yo la había hecho experimentar ¡, me sentí satisfecho y orgulloso de haber logrado esto, busqué con mi mirada a las otras dos personas que compartieron tan bello y caliente momento y…, ‘ohhh!, ¡sorpresa!, Marcela estaba chupándole la conchita a Ayelén, quien solo abría bien sus piernitas y con sus manitos apretujaba la cabeza de Marce contra su pequeña rajita, me quedé quieto y callado observando este hermoso cuadro hasta que la nenita dio muestras de que estaba sintiendo algo que la obligaba a apretar aún más fuerte la cabeza de Marcela contra su vaginita, y exhalaba pequeños gemidos al conjuro del placer que de pronto sentía, Marce también compartió ese momento y esas sensaciones, ya que con una de sus manos procedió a masturbarse acompañando el orgasmo de la pequeña que se retorcía de gusto bajo la sabia caricia de la lengua de su adulta amiga. Una vez concluido este cálido momento y satisfecho los instintos sexuales de ambas, repararon en que yo las miraba con atención, y sobre todo Marce creyó que yo merecía una explicación por esto, y me dijo que lo había hecho para calmar el sufrimiento de la chiquilla y al ver tan lindo conejito con señales evidentes de haber sido maltratado, no se pudo sustraer a la tentación de acariciarlo, primero con sus dedos y luego, fue más fuerte la tentación, y continuó con la lengua, y al ver que era positivo el tratamiento que le brindaba a la niñita, y que esta se calmaba y le decía que ya no le ardía tanto, no se pudo detener y cada vez sentía más la necesidad de llevar esta acción hasta la culminación de ella, o sea, hasta que ambas orgasmaron; también me dijo que no vaya a creer yo que ella era lesbiana, ya que a ella le gustaba la pija, pero que esto fue algo especial y no se pudo contener. Pero Marce, le dije, no tienes nada que explicarme, no tienes por qué disculparte conmigo, le dije, al contrario, lejos de no gustarme, me ha llenado de placer el ver como ambas gozaban con estas caricias, sobre todo ver como esta pendejita gozaba y se quejaba, gemía y se retorcía, también me alegra esto porque así vas a lograr comprender el porqué de mi gusto, de mi preferencias por las niñas, no me puedes negar que son simplemente deliciosas.
(Continuará)
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lokitus
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MensajeTema: Re: Una Cosa de Locos 3   Miér Oct 09, 2013 6:42 pm

genial continua continua así
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http://historiasxxx.espanolforo.net
 
Una Cosa de Locos 3
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